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Viviendo con su compasivo abuelo

mezquita del profeta

‘Abdul-Muttalib llevó al niño a La Meca. Le tenía un gran afecto, dado que con la reciente desgracia (la muerte de su madre), aumentaban sus penas.

‘Abdul-Muttalib era más cariñoso con su nieto que con sus propios hijos. Ibn Hishâm reportó: “Una estera fue colocada bajo la sombra de la Ka´bah para ‘Abdul-Muttalib. Sus hijos solían sentarse alrededor de ella por respeto a su padre, pero Muhammad   solía sentarse sobre ella. Si sus tíos lo veían hacer eso, lo retiraban, sin embargo, si ‘Abdul-Muttalib estaba presente, les decía: “Dejad a mi nieto. Juro por Allâh que éste niño tendrá una posición destacada”. Solía sentar al niño sobre su estera, palmear su espalda y siempre se complacía de sus acciones. [1]

Cuando Muhammad contaba con ocho años, dos meses y diez días de edad, murió su abuelo ‘Abdul-Muttalib en La Meca y pasó al cuidado de su tío Abu Tâlib, hermano de su padre.Abu Tâlib cuidó de su sobrino, dejándolo junto a sus hijos y dándole preferencia sobre ellos. Trató siempre al niño con mucho respeto y gran estima

Abu Tâlib permaneció cuarenta años cuidando, protegiendo y asistiendo a su sobrino tanto como le fuera posible. Sus relaciones con los demás fueron determinadas según el trato que estos mostraban al Profeta  .                                                                                                                                            Ibn 'Asâkir reportó, que Yalhamah Ibn ‘Arfutah dijo: “Llegué a La Meca en un año de sequía; así que Quraish dijo: “¡Abu Tâlib! El valle se ha vuelto árido y los niños están hambrientos, supliquemos para que llueva”. Abu Tâlib se dirigió a la Ka´bah con un jovencito que era tan hermoso como el Sol, acompañándolo una nube oscura sobre su cabeza. Abu Tâlib y el chico se colocaron junto a la pared de la Ka´bah y suplicaron para que llueva. Inmediatamente, nubes de distintas direcciones se juntaron, y comenzó a llover torrencialmente desbordando los  manantiales y rebrotando las plantas en las villas y los campos”. [2]