Dom11192017

Last updateDom, 04 Jun 2017 11pm

Back Está aquí: Portada Profeta Biografía Reconstruyendo la Ka´bah y el asunto del arbitraje

Reconstruyendo la Ka´bah y el asunto del arbitraje

Al Kaaba

Cuando el Mensajero de  Allâh  tenía treinta y cinco años, los Quraishíes reconstruyeron la Ka'bahh . Lo hicieron porque era un edificio bajo de piedras blancas no mayor a nueve brazos de longitud,

desde los días de Ismael . Se encontraba ya sin techo, cosa que facilitaba a los ladrones robar los tesoros que dentro se guardaban. También se encontraba expuesta a los factores climáticos –por su antigüedad– se encontraban debilitadas y deterioradas sus paredes.

Cinco años antes de la Profecía, hubo una gran inundación que arrasó con La Meca y casi destruye la Ka´bah. Los Quraishíes se vieron en la necesidad de reconstruirla para salvaguardar su santidad y posición. Los jefes de Quraish decidieron usar solamente dinero ganado lícitamente para su reconstrucción, por eso todo dinero derivado de la prostitución, la usura e injusticias fue desechado.

Al principio, estaban muy temerosos de derribar sus paredes, pero Al-Ualîd Ibn Al-Mugîrah Al-Majzûmi empezó con la tarea. Viendo que ningún castigo les acaecía, los demás también participaron en la demolición de sus paredes hasta llegar a las bases puestas por Ibrâhîm  .

Cuando empezaron a levantar las paredes para reconstruirla dividieron el trabajo con las demás tribus. Cada tribu era responsable de reconstruir una parte de ella. Las tribus juntaron las piedras y comenzaron la tarea.

El hombre encargado de colocar las piedras fue un albañil bizantino llamado Baqum. Se trabajó en armonía hasta el momento de colocar la piedra negra en su debido lugar. Por esta razón empezaron las discusiones entre los jefes, durando éstas cinco días, cada uno adjudicándose el honor de ubicarla en su lugar correspondiente. Estuvieron a punto de sacar sus puñales y el derramamiento de sangre parecía inminente. Afortunadamente el más anciano de los jefes, Abu Umaiah Ibn Mugîrah Al-Majzûmi, efectuó una propuesta que todos aceptaron. Dijo: “Permitan al primero que ingrese al Santuario que sea quien decida este asunto.” Y fue el deseo de Allâh  que Su Mensajero  sea el primero en ingresar.

Al verle, todos los que se encontraban presentes, exclamaron al unísono: “ ¡Al-Amin (el confiable) ha venido. Nos complace aceptar su decisión!”. Al ser informado sobre las diferencias existentes solicitó una manta y la extendió, colocando sobre ella la piedra negra. Luego convocó a los representantes de los diferentes clanes para que juntos levanten la manta. Al alcanzar el lugar apropiado Muhammad   se encargó de colocar la piedra con sus propias manos. De esta forma sencilla fue resuelto el delicado y tenso problema gracias a la sabiduría del Profeta  .

A Quraish se le agotó el dinero lícito, entonces eliminaron un área de seis brazos de longitud del lado norte de Al-Ka'bah  llamado Al-Hiÿr o Al-Hatîm. Elevaron su puerta más allá del nivel del piso para permitir entrar solamente a los que ellos deseaban. Cuando la estructura alcanzó los quince brazos de altura edificaron un techo que descansaba sobre seis columnas.

Cuando finalizaron la reconstrucción de la Ka'bah , asumió la forma cúbica de quince metros de altura. El lado donde estaba la piedra negra y su opuesto medían cada uno diez metros de longitud. La piedra negra estaba a 1.50m del nivel del piso. Los otros dos lados eran de doce metros cada uno. La puerta estaba a dos metros del nivel del suelo. Una estructura de aproximadamente 0.25 m. de altura por 0.30 m., de ancho, rodeaba Al-Ka'bahh. Se le denominó Ash-Shadheruân, originalmente parte integral del Sagrado Santuario, pero que Quraish excluyó. [1]