Dom11192017

Last updateDom, 04 Jun 2017 11pm

Back Está aquí: Portada Profeta Biografía La interrupción de la revelación del Profeta(s.w.s) y regresó de nuevo

La interrupción de la revelación del Profeta(s.w.s) y regresó de nuevo

muhammed

Ibn Sa‘d reportó de Ibn ‘Abbâs  que la Revelación tuvo una pausa de unos pocos días.Después de cuidadosos estudios, esto parece ser lo más probable.

Decir que duró tres o dos años y medio, como es popular; no es lo correcto, pero acá no nos detendremos en mayores detalles.

En ese entonces el Profeta  se encontraba sumido en una especie de depresión acompañada de asombro y perplejidad. En el "capítulo de los Sueños", Al Bujâri registró que la inspiración divina se suspendió por un tiempo y el Profeta  entristeció, y en reiteradas ocasiones sentía el impulso de arrojarse desde lo alto de una elevada montaña, y cada vez que llegaba a la cima, aparecía Gabriel  y le decía: "¡Oh Muhammad! Ciertamente eres el Mensajero de Allâh", entonces se tranquilizaba su corazón y retornaba a su casa.

Una vez más, Gabrielu descendió con la Revelación de Allâh

Dijo Ibn Haÿar: "La pausa de la Revelación de unos pocos días fue para aliviar al Mensajero de Allâh   del miedo que experimentó y para que anhelará recibir la Revelación." Cuando las sombras de la perplejidad se desvanecieron, las banderas de la verdad se enaltecieron, el Mensajero de Allâh   supo con seguridad que había sido designado Mensajero del más Grandioso Señor. Su espera y anhelo por la llegada de la Revelación constituyó una buena razón para su firmeza y autodominio en el arribo de la inspiración de Allâh  , Al Bujâri registró de Yâbir Ibn ‘Abdullah  que había oído decir al Mensajero de Allâh   acerca de la pausa:
"Mientras estaba caminando, escuché una voz desde el cielo. Miré hacia arriba y era el mismo ángel que me había visitado en la cueva de Hirá. Estaba sentado entre la Tierra y el cielo. Me asusté y me arrodillé. Fui para mi casa y dije (a mi esposa): "Envuélveme.....envuélveme..." entonces Allâh   reveló las aleyas:        Luego de esto la Revelación se hizo más frecuente y regular.[1](¡Oh tu que te envuelves! ¡Levántate y advierte! ¡Y a tu Señor engrandece! ¡Y purifica tu vestimenta! ¡Y aléjate de los ídolos!) [74:1-5]

Esto significa que descendió de la montaña luego de completar el mes de Ramadán, por lo que deducimos que la pausa de la revelación fue de diez días, porque no había transcurrido otro Ramadán desde la primera Revelación.También se ha citado: "Permanecí en Hirá un mes. Cuando mi estadía terminó descendí para escuchar un llamado en el interior del valle".Esto significa que descendió de la montaña luego de completar el mes de Ramadán, por lo que deducimos que la pausa de la revelación fue de diez días, porque no había transcurrido otro Ramadán desde la primera Revelación.

El Mensaje comenzó con estas aleyas, que traían dos categorías de claras y explícitas responsabilidades:

Comunicar y Advertir: estas fueron las primeras obligaciones como dijo Allâh:(Levántate y advierte!)

Es decir; que debía advertir a la gente del castigo de Allâh   si no abandonaban su injusticia, desviación y adoración de ídolos.

Aferrarse a lo que Allâh   le ordenaba: este era el otro deber:

(¡Y a tu Señor engrandece!)

Es decir, adorarlo sólo a Él .

(¡Y purifica tu vestimenta!)

El objetivo aparente es que purifique sus vestimentas y su cuerpo, ya que aquel que se presenta ante Allâh   para alabar Su grandeza no lo hace con vestimentas sucias. También indica la purificación de la impureza que significa asociar algo o alguien con Allâh  .

(¡Y aléjate de los ídolos!)

Es decir alejarse de lo que causa la ira de Allâh  , y esforzarse por obedecerlo y evitar los actos de desobediencia.

(Y no des algo para recibir más.)

Es decir, no te comportes bien con la gente solo para ser recompensado por ellos o para obtener algún beneficio en esta vida.

El siguiente versículo indica la persecución que espera a aquellos que invitan al monoteísmo, advirtiendo del  castigo que espera a los idólatras. Dijo:

(Y se paciente y perseverante por la causa de tu Señor.)

Esta Sûrah confía al Profeta  esta difícil orden, privándolo del descanso, para que se esfuerce y persevere ante las dificultades:

(¡Oh tu que te envuelves! Levántate y advierte.)