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La Discriminación por el Sexo, Basada en las Medidas del Cráneo

La Discriminación por el Sexo,  Basada en las Medidas del Cráneo

 Algunos científicos evolucionistas, con el objeto de demostrar que las mujeres son “inferiores” a los hombres, intentaron probar que tenían cerebro de menor capacidad. Para ello se recurrió, incluso, al método humillante e ilógico de medirles el cráneo. Algunos pensaban que la mayor inteligencia era sinónimo de cerebro más grande y se dedicaron a comparar cráneos de uno y otro sexo para demostrarlo. A este dislate se refiere Darwin en su libro: 

 El cerebro, casi seguro, se vuelve más grande con el desarrollo gradual de las distintas facultades mentales… al comparar la proporción entre la medidas del cerebro y del cuerpo en el hombre y en el orangután o gorila, vemos que el primero tiene más materia gris, lo que se relaciona rigurosamente con su capacidad mental superior… la existencia en el ser humano de una relación entre la medida del cerebro y el desarrollo de las facultades intelectuales, se sustenta en la comparación de los cráneos de razas salvajes y civilizadas, de pueblos antiguos y modernos, y en la analogía del conjunto de la serie vertebrado149.

 Según el supuesto presentado por Darwin, los estudios de los cráneos y la medición de los volúmenes de sus cerebros (en la condiciones de su época, es decir, con una ciencia en pañales) proveería datos que respaldarían la teoría de la evolución. Pero la realidad es exactamente la opuesta. Hoy día se acepta de manera concluyente que esas comparaciones carecen de todo valor.Paul Broca fue uno de los científicos que imaginaba que podía alegar, valiéndose de la craneología (ciencia que se ocupa de la medida de  los cráneos), que la mujer era inferior al sexo opuesto. Considerado uno de los fundadores de la antropología física, defendió, junto a otros, los métodos primitivos de medición de cráneos, adjudicándoles una validez de la que carecen150.

A la luz de ese extravío, expuso su lógica desatinada:En general, el cerebro es más grande en los adultos maduros que en los ancianos, en los hombres que en la mujeres, en los hombres eminentes que en los de talento mediocre, en las razas superiores que en las inferiores… Otra cosa semejante es que hay una notable relación entre el desarrollo de la inteligencia y el volumen del cerebro151.Broca estaba interesado, en particular, en la diferencia entre los cráneos de los dos sexos. Analizó las medidas de los mismos, recogió datos y llegó a la conclusión, de manera prejuiciosa, que la mujer era intelectualmente inferior152.

También supuso que la diferencia de la medida de los cerebros de uno y otro iba en aumento. Aunque no disponía de la más mínima evidencia que confirmase tal cosa, recurrió, para respaldarla, a otro disparate: ese aumento en la diferencia sería “el resultado de distintas presiones evolutivas, activas en los hombres y pasivas en las mujeres”153.

Hoy día, hasta los evolucionistas consideran que las conclusiones de Broca son antojadizas. Dice Gould:

….(los datos de Broca) fueron seleccionados y luego manipulados inconcientemente en función de conclusiones previas154.

Para decirlo de otra manera, Broca había interpretado “descuidadamente”, a la luz de la engañosa teoría de la evolución, los datos obtenidos de una manera tendenciosa.Gustave Le Bon, evolucionista y uno de los fundadores de la psicología social, también recurre a ese tipo de medidas y comparaciones para decir que la mujer es inferior:En las razas más inteligentes… hay un gran número de mujeres cuyos cerebros se parecen más a los de los gorilas que a los de los hombres.

 Esto es tan obvio, que nadie puede discutirlo. Lo único que vale la pena debatir es el grado de desigualdad… las mujeres representan la forma más inferior de la evolución humana y… están más próximas a los niños y a los salvajes que a los hombres civilizados adultos. Se distinguen por su veleidad, inconsecuencia, ausencia de reflexión y lógica, incapacidad para razonar. No cabe duda que existen algunas mujeres distinguidas… pero son excepciones igual  a la del nacimiento de algún animal singular, como, por ejemplo, un gorila con dos cabezas. En consecuencia, podemos dejarlas totalmente a un costado155.

Al igual que en otras cosas, los darwinistas estaban absolutamente equivocados en sus consideraciones sobre las mujeres. Estas, por el contrario, no sólo que no son inferiores (respecto a los hombres) sino incluso superiores en diversos aspectos.

Los evolucionistas, programados para considerar a los seres humanos como una especie de animal, ven determinados atributos de las mujeres ―la compasión, la delicadeza, la forma de pensar― como características propias de su retraso mental, aunque, en realidad, son los atributos más importantes para elevar la calidad de vida. Además, son las distintas características de nuestra especie las que permiten el progreso y avance en muchos campos, incluidos el artístico, el literario y el tecnológico.

 La Ciencia Refuta Una Vez Más al Darwinismo

La medida y clasificación de los cráneos según la “raza” y el sexo carece de todo sentido científico, puesto que esa relación no tiene nada que ver con la inteligencia o la capacidad mental.En la naturaleza, en efecto, no hay ninguna relación directa entre el tamaño del cerebro y la perspicacia. Por ejemplo, los elefantes y las ballenas poseen un cerebro mucho más grande que el nuestro. Además, la actual capacidad craneal de los seres humanos varía entre 700 cc y 2200 cc156.

Pero uno u otro volumen no establecen distintos niveles de raciocinio.La ciencia de la genética, por su parte, también ha revelado que los supuestos de Darwin en la materia son incorrectos. Según las leyes de la herencia, el sexo masculino pasa sus genes a su descendencia tanto femenina como masculina. Si los hombres poseyesen características biológicas “superiores”, como barruntaba Darwin, sus hijos e hijas también las tendrán. Pero este señor inglés y sus seguidores sabían tan poco de genética, que llegaron a sugerir que “las particularidades de una especie, adquiridas por selección natural, quedan normalmente confinadas en un sexo”157.

El autor de El Origen de las Especies también hizo otras insinuaciones parecidas, producto de la ignorancia: las cualidades superiores como la inteligencia, la elevada capacidad para imaginar y razonar, son “transmitidas de manera más acabada a la descendencia masculina que a la femenina”158. 

Según la Moral Coránica, Hombres y Mujeres Son Iguales

y la Superioridad se Define por la Rectitud de las Acciones.

Para la moral coránica no existe ninguna diferencia entre los miembros de uno y otro sexo. Dios ha dado a ambos la misma responsabilidad. El pertenecer a uno u otro no significa para El ninguna superioridad. Lo que a Su vista exalta es el mayor grado de temor reverencial, amor y devoción profunda que se Le tenga, producto de la moral apropiada. El Señor nos revela en uno de sus versículos que quienes exhiban el mejor comportamiento recibirán el premio más valioso, independientemente del sexo:

 El creyente, varón o hembra, que obre bien, entrará en el Jardín y no será tratado injustamente en lo más mínimo (Corán, 4:124). 

Dios ha establecido también los atributos que todo creyente debe poseer: 

Pero los creyentes y las creyentes son amigos unos de otros. Ordenan lo que está bien y prohíben lo que está mal. Rezan, dan la limosna y obedecen a Dios y a Su Enviado. De ésos se apiadará Dios. Dios es poderoso, sabio (Corán, 9:71). 

Según lo revelado, todos los seres humanos (normales) tienen las mismas responsabilidades. Hay buenas noticias para quienes las cumplimenten, para quienes con fe se vuelvan sólo a El:

 Su Señor escuchó su plegaria:

“No permitiré que se pierda obra (es decir, las obras buenas) de ninguno de vosotros, lo mismo si es varón que si es hembra…” (Corán, 3:195). 

El Todopoderoso nos hace saber: 

¡Creyentes! Si teméis a Dios, El os concederá un Criterio (para distinguir la falsedad  de la verdad, el bien del mal)… (Corán, 8:29).  

Por DR/ Zaglol El Naggar
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