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Las montañas, forma y función

Las montañas, forma y función

Dios ¡Altísimo sea! dice: “Hemos puesto las montañas como estacas”, La Noticia, 7.

Realidad científica:

Anteriormente, se creía que las montañas eran simplemente bloques rocosos que sobresalen de la tierra. Tal concepto fue válido hasta 1835 cuando Pierre Bouguer indicó que las fuerzas de gravedad registradas de los Andes son bastante menos de lo que se esperaba de una masa rocosa tan grande como aquella. Por ello, pensó en la existencia necesaria de otra masa más grande sumergida en la tierra. Así se interpretó la anormalidad de los resultados registrados.


A mediados del siglo XVII, Jorge Everest llaó la atención hacia una irregularidad de algunos resultados registrados cuando se medía la gravedad en distintos lugares de los altos de Himalaya. Pero Everest no pudo explicar aquel fenómeno y se contentó con llamarlo “el misterio de India”.

En 1865, Gorge Airy declaró que todas las sierras y cordilleras de la tierra son masas flotantes sobre un mar de magma (material rocoso fundido bajo la corteza de la tierra). Tal material fundido es más denso que el de las montañas, por ello, éstas deben zambullirse en aquellos materiales fundidos para mantenerse erguidos.

Poco a poco, la geología descubrió que la corteza de la tierra se trata de parches adyacentes llamados placas continentales; que las montañas enormes flotan sobre un mar de rocas fundidas muy densas; y que las montañas tiene raíces que las ayudan a flotar sin temblarse.

En 1948, el geólogo Van Anglin dijo en su libro Geomorfology, pág. 22: “Es bien sabido actualmente que es imprescindible la existencia de una raíz para cada montaña”.

En 1889, el geólogo Dutton, al hablar del papel que desempeñan las montañas en la estabilidad de la tierra, indicó el principio del equilibrio hidrostático de la tierra. Pues dice que las montañas sumergen en la tierra de una forma inversamente proporcional que se ajusta a su longitud.

Después del descubrimiento de las placas de la tierra en 1969, se ha hecho claro que las montañas mantienen el equilibrio de todas las placas de la corteza de la tierra.

Naturaleza del milagro:

 A pesar de que el Corán señaló en este noble verso la realidad de las montañas, el hombre la ignoraba totalmente hasta mediados del siglo XIX.  Según el Corán, las montañas parecen a las estacas tanto en su forma como en su función. Se ha demostrado recientemente la exactitud de esa semejanza. Pues la estaca tiene dos partes, una sobre la superficie de la tierra y otra sumergida en el subterráneo. Además, su función consiste en fijar y sujetar lo que se ata a ella. Asimismo la montaña, tiene dos parte, una exterior y otra interior. La función de las montañas es sujetar las placas de la corteza de la tierra impidiendo que se templen debido a la capa fundida por su debajo.

Así, se ha hecho evidente que el Corán es la Palabra de Dios, Creador de las montañas y los universos. Dios ¡alabado sea! dice
: “¿No habría de tener conocimiento Aquel que ha creado y es el Sutil, al que nada se Le oculta? La Soberanía, 14.