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Back Está aquí: Portada Fiqh El ayuno (Ramadan) Purificación del alma

El ayuno de Ramadán

RamadanDefinición

El ayuno es la abstinencia total de todo aquello que rompe el ayuno (Bien sea comida o bebida o relaciones sexuales) desde el alba hasta la puesta del sol.

El ayuno del mes de Ramadán es obligatorio a todo musulmán adulto y con juicio, bien sea hombre o mujer.

¿CUANDO EMPIEZA?

El mes de Ramadán es el noveno mes lunar y empieza el ayuno con la aparición de la luna a finales de Sha'ban (octavo mes en el calendario lunar islámico).

Dice el Profeta (PB): "Ayunad a su visión (ver la luna) y romped a su visión y si se os es oculta (la luna por causa atmosférica) concluid el mes de Ramadán contando treinta días. Igualmente al comienzo del mes de Ramadáá se contarán treinta días de Sha'bán sino es visible el nacimiento de la luna.

LOS PILARES DEL AYUNO

Los pilares del ayuno en el Islam, bien sea en el mes de Ramadán, o en otros meses, son los siguientes:
1) La abstinencia de todo aquello que rompa el ayuno [Bien sea bebida, comida o relaciones carnales) desde el alba hasta la puesta del sol.
2) Tener presente la intención
Se debe tenerla presente en la mente y en el corazón, sin necesidad de decir nada con la lengua [de pronunciar algo concreto (es decir la intención)], tiene que ser antes del fayr (inicio del tiempo de la primera oración del día), y puede ser dicha diariamente, o por todo el mes desde su inicio.

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Ramadán, el mes del Sagrado Corán

Ramadán, el mes del Sagrado CoránRamadán es un mes en el que la relación entre el siervo y su Creador se fortalece y reafirma por medio de la lectura de Su Libro, el Corán, de escuchar su recitación y de la reflexión acerca de sus enseñanzas. Por esta relación tan especial el corazón se despierta y vivifica, y el comportamiento se mejora.

Ramadán es el mes que se destaca por haber sido en el cual se inició la revelación del Sagrado Corán, la Palabra de Al-lah, revelada al Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, por esto es que el mismo Corán se relaciona así mismo con Ramadán cuando Al-lah, Altísimo sea, Dice (lo que se interpreta en español): {En el mes de Ramadán fuerevelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio.} [Corán 2: 185]

Por esta razón, el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, concentraba sus esfuerzos en el incremento de la lectura del Corán durante este sagrado mes; además, el Ángel Yibril (Gabriel), la paz sea con él, le hacía repasar todo el Corán en Ramadán. Fátima, que Al-lah Esté complacido con ella, dijo: “El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, me dijo en secreto: ‘Yibril solía recitarme todo el Corán y yo a él, una vez por año. Pero este año me lo recitó dos veces. Creo que es señal de la proximidad de mi muerte’”. [Bujari] Ibn ‘Abbas, que Al-lah Esté complacido con él, relató –según lo registraron Bujari y Muslim– que el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, era la persona más generosa, y que solía llegar al máximo de su generosidad en el mes de Ramadán cuando Yibril lo visitaba. Yibril solía visitarlo todas las noches de Ramadán para enseñarle el Corán. El Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, era la persona más generosa, aún más generoso que los bondadosos vientos que traen buenas nuevas (la lluvia) en su voluntad y predisposición hacia el bien. Tenemos, entonces, que en el año en el que falleció el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, repasó el Corán dos veces consecutivas, señalándose con este acto la importancia que tiene la recitación de la Palabra de Al-lah en este sagrado mes.

Los Salaf (predecesores virtuosos, justos y piadosos) no se quedaron atrás, por eso es que vemos que ellos siguieron el camino trazado por su maestro y guía, el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, a este respecto. Su esfuerzo, el de los Salaf, es algo que realmente asombra en cuanto a su entusiasmo por leer el Corán. Ejemplos de su conducta son muchos, por lo que mencionaremos solo que ‘Abdul-lah ibn Mas’ud, que Al-lah Esté complacido con él, leía todo el Corán en tres días durante Ramadán; mientras que fuera de él, una vez por semana. Al Aswad lo hacía en dos noches, y en otros meses en seis. Al Bujari, que Al-lah Tenga misericordia de él, recitaba todo el Corán en tres días, en el Tarawih, orando con sus estudiantes, y en la madrugada leía la mitad o un tercio del Corán. Por último, como ejemplo, mencionaremos que Zabet lo recitaba en un día y una noche de Ramadán.

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Quienes deben ayunar

 

 

 

El ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto mentalmente sano, residente (es decir, que no esté de viaje) que pueda ayunar y que no tenga nada que le impida hacerlo, como la menstruación o la hemorragia posparto.

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El Ayuno

El AyunoAllâh ha bendecido a Sus siervos asignándoles ciertas épocas del año de bondad especial en las que las hasanât (recompensas por las buenas acciones) se multiplican, se perdonan las malas acciones, se eleva el estatus de las personas ante Allâh y los corazones de los creyentes acuden a su Señor.

 Aquellos que se purifiquen a sí mismos alcanzarán el éxito y aquellos que se abandonan a sus pasiones fracasarán en esta vida y en la otra. 

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El arrepentimiento en Ramadán

El arrepentimiento en RamadánDice Allah (lo que se interpreta en español): {…Y pedid perdón a Allah por vuestros pecados ¡Oh, creyentes!, que así tendréis éxito [en esta vida y en la otra].} [Corán 24:31]

 Y también Dice (lo que se interpreta en español): {¡Oh, creyentes! Arrepentíos ante Allah en forma sincera…} [Corán 66:8] Por lo tanto, el arrepentimiento no es sólo para las personas que hayan cometido un pecado, sino que es una exigencia para todas las personas, incluyendo los creyentes que desean obtener la gran recompensa del Paraíso y ser prósperos en esta vida.

Una de las grandes bendiciones de Allah sobre Sus siervos, es que Él deja abierta la puerta del arrepentimiento para aquellos que desean arrepentirse y retornar a su Señor. Allah hizo del arrepentimiento un nuevo amanecer, que indica el comienzo de un nuevo día para el viaje hacia el Mas Allá.