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Reglamentación del ayuno2

Reglamentación del ayuno2

puede retrasar el Gusl a causa de una relación sexual, del puerperio o de la menstruación hasta después del amanecer, y su ayuno es igualmente válido.  La Sunnah es que la persona que se dispone a realizar un viaje durante Ramadán suspenda su ayuno antes de emprenderlo. Quien suspenda su ayuno para realizar una tarea de auxilio, como salvar a quien se está ahogando o apagar un incendio por ejemplo, sólo debe reponer ese día.

La gente que habita en regiones en las que el sol no se oculta en verano o no sale en invierno o donde el día dura seis meses y también la noche, deben regirse en lo que respecta al ayuno y la oración por el lugar más cercano donde pueda distinguirse el día de la noche, y ambos sumen veinticuatro horas en total. Así pues, se debe delimitar desde el principio del mes los horarios del ayuno y la oración según los horarios de esa región vecina.

 

Quien realiza el coito con su cónyuge durante el día en Ramadán mientras ella está menstruando debe cumplir con la expiación por su pecado y compensar el día de ayuno perdido, además debe dar en caridad un dinar de oro o medio dinar como mencionamos anteriormente.

 

Si el ayunante se encuentra en un avión y éste despega poco antes del ocaso, no debe romper su ayuno hasta que desde el cielo vea que el sol se ha ocultado completamente.

 

Quien abandona el ayuno de Ramadán renegando de su obligatoriedad se convierte en un Kafir (incrédulo). Quien abandona el ayuno por negligencia o pereza no se convierte en un incrédulo y sus rezos son válidos, pero comete un gran pecado.

 

Los asuntos que anulan e invalidan el ayuno

 

·         Comer o beber durante el día.

 

·         Tener relaciones sexuales durante el día.

 

·         Tener una eyaculación a causa de una excitación provocada por besos, caricias, masturbación o acciones similares.

·         Recibir una inyección vía intravenosa con sustancias alimenticias durante el día. 

Todas las acciones hasta aquí mencionadas anulan e invalidan el ayuno sólo si el ayunante las realiza intencionalmente y consciente de su ayuno.

 

·         El comienzo de la menstruación o la hemorragia posparto durante el día.

 

·         La apostasía.

 

Los anuladores del ayuno son de dos clases

 

1. La ingesta de sustancias que fortalecen y alimentan el cuerpo, como la comida, la bebida y sus sustitutos, o que lo dañan como beber sangre, bebidas alcohólicas u otras sustancias.

 

2. La emisión de sustancias que debilitan y dañan al cuerpo, como la salida del semen, la sangre menstrual, la hemorragia posparto y similares.

 

Qué debe hacer quien oye el Adhan del Fayr y tiene la comida en su mano

 

Abu Hurairah (Alá se complazca de él) relató que el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien oye el Adhan y aún tiene el recipiente (de alimento o bebida) en su mano, no debe dejarlo hasta satisfacer su necesidad.”[1]

 

Quien come algo pensando que aún es de noche y resulta ser de día o pensando que el sol ya se ha ocultado y resulta que aún no lo ha hecho, su ayuno es válido y no debe compensarlo.

 

Las cosas que no invalidan el ayuno

 

Hay muchas cosas que no invalidan el ayuno, por ejemplo: la aplicación de Kohl en los ojos, las inyecciones medicamentosas, las gotas oculares, nasales y oculares, la curación de heridas, el perfume, los aceites y cremas corporales, el incienso, el henna, el vómito, la aplicación de ventosas y sangrías, la extracción de sangre, las hemorragias, la extracción de dientes, la salida de los líquidos pre-seminales y la expectoración del asma. Todas estas cosas no anulan ni invalidan el ayuno.

 

Los exámenes de sangre y las inyecciones medicamentosas no invalidan el ayuno, aunque es mejor postergarlos, de ser posible, para la noche.

 

La mujer puede consumir productos que interrumpan la menstruación o la adelanten con fines de realizar el ayuno o la peregrinación, si los médicos no ven en ello ninguna amenaza para su salud, aunque es mejor evitarlo.

 

Si el ayunante eyacula a causa de una masturbación o del contacto con su esposa pero sin penetración comete un pecado, pero sólo debe compensar el día de ayuno invalidado sin tener que realizar expiación alguna.

 

Quien está viajando y ayunando en Ramadán pero practica el coito durante el día con su cónyuge, sólo debe compensar ese día de ayuno invalidado y no realizar expiación alguna.

 

Quien no se encuentra viajando y practica el coito durante el día en Ramadán debe compensar el día de ayuno invalidado y además realizar una expiación especial si lo hizo de forma voluntaria, conscientemente y a sabiendas. Quien lo haya hecho obligado, por ignorancia o por olvido, su ayuno es válido y no debe compensar ni realizar expiación alguna. Esto es igual para hombres y mujeres.

 

La expiación impuesta a quien rompe el ayuno de Ramadán practicando el coito

 

Esta expiación consiste en liberar a un esclavo. Si esto no es posible deberá ayunar durante dos meses completos y continuos. Si no puede ayunar, entonces deberá en su lugar alimentar a sesenta necesitados dando a cada uno de ellos medio Sa‘ de comida. Y si no está en condiciones de hacer nada de esto la expiación se levanta. Esta expiación es obligatoria sólo para quien practica el coito intencionalmente y a sabiendas durante el día en Ramadán de entre los que tienen la obligación de ayunar. Quien practica el coito durante un ayuno voluntario, ya sea por una promesa o por una compensación, no está obligado a cumplir con esta expiación. Abu Hurairah (Alá se complazca de él) relató: Un hombre se presentó ante el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y dijo: ¡Estoy perdido Mensajero de Alá! Y el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le preguntó: “¿Y qué es lo que ha causado tu perdición?” Dijo: He tenido relaciones sexuales con mi mujer durante Ramadán. Entonces el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo: “¿Tienes con qué liberar a un esclavo?” Y él respondió: ¡No! El Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le preguntó: “¿Puedes ayunar dos meses seguidos?” Y él respondió: ¡No! El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le preguntó: “¿Tienes con qué alimentar a sesenta menesterosos?” Y él respondió: ¡No! Entonces el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se sentó, y luego de que le fuese traído un recipiente lleno de dátiles le dijo: “¡Haz caridad con esto!” Y el hombre exclamó: ¿Y es que habrá gente más pobre que nosotros? ¡En este valle no hay una casa más necesitada que la nuestra! El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) rió hasta que se vieron sus dientes, luego dijo: “¡Ve pues, y alimenta con esto a tu familia!”.[2]

 

Hay algunas cosas que no cortan la continuidad de los que deben ayunar dos meses seguidos, éstas son: Ambos Ei’d, un viaje, una enfermedad que requiera para su tratamiento romper el ayuno, la menstruación y el puerperio.

 

Si la persona ha practicado el coito dos o más días de Ramadán debe compensar y realizar una expiación por cada día que haya roto su ayuno. En cambio, quien lo haya hecho dos o más veces en un mismo día, debe cumplir con una sola expiación y una sola compensación por ese día de ayuno invalidado.

 

Si el hombre retorna de un viaje en Ramadán habiendo suspendido su ayuno y encuentra a su esposa recién purificada de la menstruación o el puerperio es lícito para él tener relaciones con ella.

 

Es Sunnah cumplir con la compensación de los días no ayunados en Ramadán lo más pronto posible y de forma continua. Si el tiempo apremia, los días deberán ser obligatoriamente seguidos. Si la compensación de los días no ayunados se retrasa hasta la llegada del siguiente Ramadán, la persona comete un pecado y debe compensarlo luego de terminar el nuevo ayuno.

 

Alá ha establecido ayunar en su momento para quienes no tienen excusas, reponer los días no ayunados para quienes tienen excusas temporales, como el viajero o la menstruante por ejemplo, y alimentar a los pobres en compensación por el ayuno no realizado para quienes no pueden realizar el ayuno en su momento ni reponerlo, como los ancianos y enfermos crónico por ejemplo.

 

Quien muere debiendo días de ayuno de Ramadán, pero a causa de una enfermedad u otra excusa válida, no hay obligación de ayunar por él ni compensar alimentando a los pobres por los días que no ayunó. En cambio, si la persona muere habiendo tenido la posibilidad de compensar su ayuno perdido pero aún así no lo hizo, entonces deberá ayunar por él su familiar directo más cercano. ‘A'ishah (Alá se complazca de ella) relató que el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien muere debiendo días de ayuno, su familiar directo más cercano deberá ayunarlos por él”.[3]

 

Quien no ayuna intencionalmente y sin excusas durante todo el mes de Ramadán o algunos días no está obligado a compensar ni tampoco le será aceptado si lo hace. Esta persona está en falta por haber cometido un gravísimo pecado, y por ello debe, primeramente, arrepentirse y pedir perdón a Alá.

 

Quien muere debiendo por una promesa un ayuno, una peregrinación o un I‘tikaf por ejemplo, es recomendable que su heredero legítimo lo realice en su nombre. Sin embargo, si otra persona lo hace es válido también.

 

Quien tiene la clara intención de romper el ayuno es como si realmente lo hiciera, pues el ayuno consta de dos pilares fundamentales: la intención y la abstención misma. Si la persona claramente tiene intención de romper el ayuno, el primer pilar se pierde, y la intención es la base de cualquier obra y el pilar sobre la cual se levantan los ritos de adoración.

 

Quien se va a dormir la treintava noche de Sha‘ban y pone la siguiente intención: ¡Si mañana es el primer día de Ramadán, yo ayunaré! Y al otro día resulta que es el primer día de Ramadán, su ayuno es válido.

 Si una prohibición abarca a todo un rito, la práctica de este rito es ilícita e inválida, como es el caso del musulmán que ayuna el día del Ei’d; su ayuno es ilícito e inválido. Si abarca sólo a una acción o frase específicas dentro de un rito, incurrir en ellas invalida ese rito, como es el caso de quien come intencionalmente durante el ayuno; su ayuno queda anulado. Y si es general, de manera que abarca tanto a los actos de adoración como a los demás actos, incurrir en esta prohibición durante la práctica de un acto de adoración no lo anula, como quien dice una calumnia mientras ayuna; la calumnia es un pecado pero no anula el ayuno ni otros ritos similares.  


[1] Hadiz Hasan Sahih. Abu Dawud 2350.

 

[2] Al-Bujari 1936. Muslim 1111.

 [3] Al-Bujari 1952. Muslim 1147.