El profeta (s.a.w) decía después de cada oración prescrita (obligatoria):
“No hay mas divinidades excepto Allah Único y
sin asociados, suyo es el trono, las alabanzas y El es poderoso sobre todas las cosas, ¡Oh Allah no hay que evite lo que Tú nos has concedido y no hay quien nos de lo que Tú nos has prohibido y no hay ningún beneficio con riquezas de Ti provienen todas las riquezas” .
Abu Hurairah (r.a) narró que los pobres vinieron donde el profeta (s.a.w) y le dijeron: Los ricos han obtenido las mejores bendiciones y los más
elevados puestos del Paraíso, hacen la oración y ayunan como nosotros, ellos tienen sobras en el dinero que ganan con el cual hacen la peregrinación y visitas (la Ka’abah), gastan por la causa de Allah (el Yijád) y dando caridades.
Dijo: “No quieren que les hable de algo que si os
aferráis alcanzaréis a quienes os han pasado y no podrán alcanzarles y seréis mejor que ellos a
excepción de quien haga como vosotros?
Digan después de cada oración:
Glorificado sea Al-Lah, Alabado sea Allah y Allah es el más grande treinta y tres veces (cada uno)”.
Discutimos entre nosotros, algunos dijeron: Decimos treinta y tres veces glorificado sea Allah, treinta y tres veces Alabado sea Allah y treinta y cuatro veces Allah es el más grande.
Volví donde él y él dijo: “Digan glorificado sea Allah, alabado sea Allah y Allah es el más grande hasta que cada uno complete treinta y tres veces”. (Sahih Al-Bujári.)Observación:
Finjense la importancia del Dikr después de cada Salat. Y observen que los primeros musulmanes discutían igual que los de ahora a pesar de ser instruidos por el mismo profeta (s.a.w).
No corran después de cumplir el Salat, porque ese tiempo puede ser nuestro mejor aliado en el Juicio.












