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Buscando una Salida

Buscando una Salida

¡Qué tu familia te ataca diariamente porque eres musulmana!

¡Qué te dicen que estás loca!

¡Qué esa no es la religión que ellos te inculcaron!

¡Qué ya se te va a pasar!

¡Qué le rezan al santito para que te saque del Islam!

¡Qué hasta han pensado en ir a brujos para que con brujería te hagan por fin dejar el Islam!

¡Qué te quieren obligar a comer cerdo!

¡Qué te dicen que seas una chica “normal”!

¡Qué se avergüenzan de salir contigo porque usas velo!

¡Qué te quieren quemar tus libros islámicos!

¡Qué te interrumpen a propósito para no dejarte rezar!

¡Qué no te dejan salir a reunirte con otras musulmanas, peor aún ir a la masjid (mezquita)!

¡Qué te van a cortar el internet para que dejes de aprender el Islam!

¡Qué te culpan de cada noticia negativa que sale en el periódico o la televisión sobre los musulmanes o países islámicos!

¡Qué hasta te van a echar de la casa si no dejas el Islam!

¡Qué te esconden tus velos o te los quitan de la cabeza a la fuerza para que no salgas así!

Hermana mía, entiendo que la situación parezca desesperante.  Muchas nuevas musulmanas tenemos o hemos tenido una fuerte oposición por parte de nuestras familias por habernos hecho musulmanas.

Para la gran mayoría de nuevas musulmanas es una situación difícil pensar si deben o no comunicar a sus familia sobre este nuevo giro que le han dado a su vida, ya que temen reacciones negativas como las que hemos mencionado al principio de este texto, por ello, muchas de nosotras nos hemos visto en la necesidad de esconder que somos musulmanas, por lo menos al principio, hasta que nos sentimos preparadas para enfrentar lo que se venga, sin embargo, aunque se trate de mantener oculto al no decirle a nuestras familias, suele pasar que ellos poco a poco empiezan a darse cuenta o sospechar que algo en nosotras, en nuestra apariencia y actitud es diferente, y al llegar a descubrir la razón de esta cambio, entonces empiezan las grandes pruebas de Allah para demostrar y fortalecer nuestra fe:

“¿Piensan los hombres que se les dejará decir: “¡Creemos!”, sin ser probados? Ya probamos a sus predecesores. Allah, sí, conoce perfectamente a los sinceros y conoce perfectamente a los que mienten.”

Surah Al Ankabut 29 Ayat 2-3

Ante las situaciones tan difíciles que empezamos a vivir como nuevas musulmanas, nos podemos en un principio llegar a sentir bastante desesperadas, sin saber qué hacer para mejorar nuestra situación.  Antes que nada hermanas, lo primero es lograr calmarnos y no desesperar:

“…no desesperéis de la misericordia de Allah, porque sólo el pueblo incrédulo desespera de la misericordia de Allah!"

Surah Yusuf 12 Ayah 87

Segundo, en vez de quejarnos y preguntarnos ante una situación difícil: “¿Por qué a mí?”, tengamos siempre en mente las siguientes palabras del Profeta, sallallahu allayhi wasallam (la paz y las bendiciones de Allah sean con él):

“A quien Allah quiere bien, le envía una prueba.”

(Transmitido por Al Bukhari)

Luego pidámosle a Allah que nos dé fortaleza y paciencia para superar estas dificultades, y demos lo mejor de nosotras para lograrlo pues Allah ciertamente tienen preparado para sus siervos pacientes una gran recompensa como nos lo comunicó el Profeta, sallallahu allayhi wasallam en el siguiente hadiz:

“La más grande recompensa proviene de las más grandes pruebas. Cuando Allah ama a alguien, lo prueba, y quien acepte gana su complacencia, y quien se enoje con su designio, gana su enojo”.

(Transmitido por at-Tirmidhi, 2396; Ibn Máyah, 4031)

Ahora, si bien debemos pedir la ayuda de Allah, también necesitamos poner de nuestra parte para recibir esa ayuda, ante nuestra difícil situación debemos buscar soluciones, aquí nos enfocaremos a sugerir una serie de alternativas dirigidas en especial para las nuevas musulmanas que viven aún en el hogar de sus padres no musulmanes, pero algunas de ellas también pueden ser útiles para otros casos:

  • Realizar estudios en países islámicos.- Alrededor de los países islámicos existen prestigiosos centros de estudios donde se puede ir y aprender idioma árabe, así como también realizar diferentes tipos de estudios islámicos, algunos de estos programas duran meses, otros cerca del año o algunos años.  Estos estudios pueden ser costeados por uno mismo o también se puede buscar programas a los que se pueda aplicar becas medias o completas, como los que brindan algunas organizaciones islámicas.  Aunque esto dura un tiempo limitado, hay la ventaja de que la persona regresa ya con conocimientos que se pueden compartir con musulmanes que no tienen esa posibilidad.
  • Emigrar a un país islámico o a un lugar cercano que cuente con una mayor cantidad de población musulmana.- Si eres la única musulmana en tu familia, ciudad, país o aún son una minoría, esta es una buena opción, ya que emigrar a un país islámico puede resultar bastante costoso, no todos pueden hacerlo, así que si este es el caso otra alternativa sería emigrar a un pueblo o ciudad cercana que cuente con más musulmanes, así podrás sentirte apoyada y tendrás más hermanas con quienes aprender, compartir y practicar el Islam.  Esto también resulta una buena opción para las hermanas casadas con hijos, ya que suele resultar difícil para los niños vivir en una ciudad donde nadie más comparte sus creencias.
  • Mudarse de la casa de los padres.- Algunas hermanas solteras optan por mudarse a una casa o departamento que puedan compartir con otras musulmanas como ellas y se reparten los gastos del alquiler.
  • Casarse por Allah.- Esta es otra alternativa para las hermanas solteras, por supuesto,  una vez que se sienten preparadas para empezar una nueva etapa de su vida como esposas y formar su propia familia musulmana, si las hermanas no se sienten preparadas para esto es mejor no presionar.  Cuando se quiera optar por esta alternativa, la mujer musulmana debe tener bien en claro las características a buscar en un hombre musulmán, entre ellas están el iman (fe) y el buen carácter, se necesita estar claras en qué hace a un hombre musulmán un buen creyente y entonces buscar alguien que cumpla con este perfil, ya que casarse por la causa de Allah implica casarse con un hombre musulmán que realmente nos ayudará a ser mejores musulmanas.  Ciertamente quien se casa con alguien así, ha completado la mitad de su din (religión/estilo de vida).

Las presentadas aquí son solamente unas sugerencias, sin embargo estas alternativas no siempre son posibles para las nuevas musulmanas, por lo que se ven en la situación de permanecer en casa de sus familias soportando con paciencia las complicadas situaciones que viven con ellos ante la falta de apoyo a su nueva din (religión/estilo de vida).  Sin embargo hermanas, aún si no tenemos otra opción más que seguir conviviendo con nuestras familias no musulmanas, la oposición de parte de ellos usualmente empieza a disminuir a medida que pasa el tiempo, en mi caso personal, yo tuve mucha oposición  por parte de mi madre durante todo el primer año de que me hice musulmana, pero después en el segundo año, su oposición se manifestaba con menos frecuencia y ya al tercer año alhamdulillah (Gracias  a Allah) las cosas se calmaron casi a un 100%, mi madre finalmente ha aprendido a respetarme como musulmana y mis prácticas, tomó mucho tiempo y muchas lágrimas, pero al final ciertamente es como dice Allah en el Corán:

“Luego de toda dificultad viene la facilidad”

Surah Ash Sharh 94 Ayah 6

En las situaciones buenas y malas aprendamos a ser pacientes y agradecidos siempre con Allah, Allah sabe mejor:

“Qué sorprendente es la situación del creyente, todos sus asuntos son un bien para él. Cuando le acontece algo que le produce alegría agradece a Allah por ello y es recompensado, y cuando le acontece un suceso que lo entristece lo supera con paciencia y resignación y también es recompensado por ello. Y esto sólo ocurre con el siervo creyente”.

(Transmitido por Muslim)