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Desafíos de las musulmanas trabajadores (Parte 2)

Obligaciones y requerimientos del Salah (el rezo ritual)

La práctica de Salah no es siempre un desafío para las mujeres que trabajan. Algunos trabajos tienen un espacio especialmente designado para que los musulmanes hagan sus rezos. Otros lugares simplemente son indiferentes al tema. En algunos casos cualquier pedido o tolerancia en ese sentido es rechazado directamente.

En el Islam sabemos que el rezo es fundamental para la fe en Al-lah y que el Salah es el momento en que el musulmán se comunica con Al-lah. También sabemos que al realizar el Salah nuestros pecados son absueltos.
 
En los casos en que no se ha designado un lugar para realizar los rezos, las mujeres deben buscar formas creativas para cumplir con lo que Al-lah mandó. Aquí les cuento algunas prácticas que han tenido buen resultado conmigo. En mi trabajo no existe un área designada para los rezos. Una vez decidí rezar en un parque abierto cercano, pero luego me aconsejaron que rezar sola allí podría poner en riesgo mi integridad física. Luego empecé a posponer los rezos hasta llegar a mi casa pero con el tiempo se me fueron acumulando los rezos pospuestos (especialmente el Dhuhur y el ‘Asr) y si tenía que quedarme horas extra por cualquier motivo debía agregar el Magrib a los rezos por compensar en la noche en casa. Finalmente, decidí realizar el Salah en mi trabajo mientras estaba sentada en mi cubículo. Eso me ha funcionado hasta ahora. Al-lah no quiere que los creyentes carguen con pesos excesivos y dificultosos. Cuando se le preguntó al Profeta Muhammad, salla Al-lahu ‘alaihi wa sallam, cuál era la mejor de las obras, el respondió: “el Salah a su tiempo” [Muslim].
 
Experimenté otros desafíos también respecto al Salah. Por ejemplo, solía hacer mis abluciones (Al Wudú) para el Salah en el baño de mujeres y lo hacía cuando no había nadie más en el baño por temor a qué lleguen a pensar de mí los demás. Conforme aumentó mi fe y mi confianza empecé a hacer Al Wudú sin importarme si había o no gente en el baño. El Corán dice: {¡Oh, creyentes! Cuando os dispongáis a hacer la oración lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasaos las manos por la cabeza y[lavaos] los pies hasta el tobillo. Si estáis en estado de impureza mayor, purificaos...} [Corán 5:6].
 
El Salah es uno de los pilares del Islam y se debe realizar de manera que todos sus requerimientos sean cumplidos. Esto es algo que se hace cada vez más conocido en el mundo de negocios y sé de varios jefes que hacen todo lo posible para facilitarle al trabajador musulmán los medios para cumplir con el Salah. Así pues; es mejor hacerle saber a tu empleador los requerimientos del Salah desde el principio y solicitarle tales facilidades.
 
Obligaciones y requerimientos de la dieta Halal
 
La mejor manera en que las mujeres musulmanas que trabajan pueden mantener la dieta Halal es trayéndose el almuerzo al trabajo. Si deseamos comer de lo que se sirve en la oficina debemos elegir sólo los alimentos permitidos (Halal). El Corán y los hadices nos indican que podemos comer de la comida de la Gente del Libro. {Hoy se os ha permitido todo lo beneficioso. El alimento [animales sacrificados] de quienes han recibido el Libro [la Torá y el Evangelio] es lícito para vosotros, y vuestro alimento es lícito para ellos.{ [Corán 5:5]. Sin embargo; en un patio de comidas o un servicio de comida rápida no podemos saber si la comida es exactamente de la Gente del Libro, por lo tanto sigue siendo lo más seguro para mantener una dieta Halal elegir sólo cosas permitidas o traerse la comida desde la casa.